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***PRÓLOGO***
Antes de salir de casa, Bebo Léxico tomó la damajuana y vertió el negruzco líquido en un ancho vaso de Bohemia, deglutiendo el contenido de un solo trago a su buche, reorganizando así el caótico estado de su metabolismo. Tomó las llaves del seiscientos y salió pitando hacia el Comité Central.
Léxico era consciente que la búsqueda del dueño de aquella mochila iba a ser un arduo trabajo, aunque jamás daba por perdido ningún caso, por muy intricado que éste fuera.
Al día siguiente, Cándido estuvo explicando a Léxico los pormenores acontecidos por la mañana. Mientras el viejo bibliotecario hablaba, Léxico observó con curiosidad el enorme promontorio en forma de chepa situado en su espalda. Observó también una cierta expresión de melancolía, a pesar de su aparente ánimo al hablar:
Léxico pudo localizar en el ordenador a catorce estudiantes que visitaron la biblioteca aquel día. No obstante, se centró en los seis que correspondían a primer curso, ya que en uno de los bolsillos de la mochila se había encontrado un programa de inicio de carrera. Estaba, pues, decidido a proyectar su plan de búsqueda y a entrevistar a aquellos estudiantes. No obstante, reanudaría su investigación al día siguiente, ya que aquel había sido un largo y agotador día.
Ya de vuelta en la biblioteca, Adelita dispuso el ordenador para que Cefe y Léxico pudieran identificar al dueño de la mochila. Después de hacer un repaso por los seis estudiantes de primero, era evidente que difícilmente la descripción de Cefe pudiera coincidir con la de aquéllos. Así, pues, con la esperanza de poder hallar al sospechoso, continuaron mirando las fichas de los otros visitantes. Revisadas unas veinte fichas, Cefe señaló la fotografía de aquel socio. Léxico al principio miró aquella fotografía con indiferencia; al fijarse detenidamente y leer el nombre de la ficha, sorprendido, tuvo que preguntar a Cefe:
Léxico llegó hasta la puerta de entrada del Comité Central. A simple vista, el edificio no presentaba ningún rasgo distintivo, y su puerta metálica semejaba la entrada de una fábrica. Llamó al timbre y a continuación dijo:
Gracias a la información proporcionada por Teo, Léxico pudo localizar a aquel zascandil de Julio Ermita senior. Concertó una visita en su casa de veraneo de Marvela, diciéndole que se trataba de una entrevista para organizarle un homenaje concurrido por las altas esferas de la “jet set”. Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/